Home > Sin categoría > Motivos por los que dejar las bebidas carbonatadas

Motivos por los que dejar las bebidas carbonatadas

Beber refrescos habitualmente puede afectar a nuestra salud de forma drástica: asma, diabetes y obesidad son sólo algunos de los posibles problemas.

refreshments-321204_640

Beber refrescos o gaseosas es una costumbre tan común en el mundo occidental que prácticamente no nos cuestionamos si son beneficiosos o no para nuestra salud y para nuestra vida en general. Y no es por falta de información: varias veces se han hecho virales vídeos en los que se demostraba la cantidad de azúcar que contienen (beber una lata de refresco es lo mismo que tomar 8 cucharadas de azúcar refinada). Al parecer, en esta cuestión hay una mentalidad extendida de “carpe diem” y no pensamos en nuestra salud a largo plazo. Pero el azúcar en exceso no es el único motivo para dejar las bebidas carbonatadas, pueden llegar a producirse serios problemas de salud como el asma, enfermedades cardiovasculares o diabetes:

 

  1. Asma:

Las bebidas carbonatadas contienen benzoato de sodio, un preservativo que incrementa el sodio general de la dieta y actúa directamente reduciendo nuestra habilidad de absorber el potasio. Entre las reacciones de nuestro cuerpo al benzoato de sodio destacamos la urticaria recurrente, asma y eczema.

  1. Problemas de riñones

Las bebidas carbonatadas contienen niveles altísimos de ácido fosfórico que afectan a los riñones, causando principalmente cálculos renales. Por cierto, según las últimas investigaciones, es mucho más probable si eres hombre, blanco y con algo de sobrepeso.

  1. Azúcar y más azúcar

¿Sabías que 20 minutos después de beber un refresco se produce una explosión de insulina en tu sistema sanguíneo? Para compensarlo, tu hígado convierte directamente ese azúcar en grasa. Tras 40 minutos terminas de absorber toda la cafeína de la gaseosa en cuestión: pupilas dilatadas, más presión y el hígado emite más azúcar a la sangre. Además, las personas que beben gaseosas frecuentemente tienen un riesgo 80% más alto de desarrollar diabetes tipo 2.

 

  1. Obesidad

Obesidad y refrescos son dos conceptos que van de la mano. Según los médicos, por cada refresco consumido, la posibilidad de tener obesidad incrementa un 1,6%. Y la obesidad tiene sus consecuencias, por supuesto: enfermedades cardiovasculares, cáncer de colon (el 42% de personas diagnosticadas con este cáncer son obesas). Además, el 30% de operaciones de la vesícula biliar están relacionadas a la obesidad.

  1. Disuelve el esmalte dental

smile-122705_640

Si quieres evitar visitas de más a tu dentista, deja de lado las bebidas carbonatadas. El azúcar y ácido de las bebidas gaseosas disuelven fácilmente el esmalte de los dientes,  por lo que aumenta la posibilidad de que se formen caries.

Si no te son suficientes estos cinco motivos, también podemos hablar sobre las enfermedades cardíacas que se pueden producir debido al jarabe de maíz que contienen los refrescos o de la osteoporosis: los altos niveles de fosfato están íntimamente relacionados con la rotura ósea, aumentando la probabilidad de desarrollar osteoporosis.

 

Obviamente, todos estos problemas se desarrollan al consumir de forma excesiva bebidas gaseosas: un consumo moderado no es negativo. Sin embargo, se recomienda que no se acompañen las comidas con los refrescos: mejor beber agua y dejar las demás bebidas para acompañar tentempiés. Porque además, aunque los refrescos contengan agua, ¡no se incluyen en los dos litros diarios recomendados!

 

La puntuación de nuestros lectores
[Total: 0 Media: 0]
También te puede interesar
Efectos de la contaminación sobre la piel
Efectos de la contaminación sobre la piel
Preocupados por el accidente de Yola en Supervivientes
Preocupados por el accidente de Yola en Supervivientes
cómo aparentar 10 años menos
¿Cómo aparentar 10 años menos?
Limpieza de la piel
Limpieza de la piel